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Descripción
Extraordinario pueblo típicamente andino al sur este de Trujillo. La
Plaza Bolívar, recientemente remodelada, es el centro de la vida social,
especialmente los fines de semana. Muy buena jardinería, bancos y grandes
árboles (fotos 2 y 3).
En los alrededores de la plaza hay ventas de dulces y artesanías, posadas y
ventas de comida.
En la misma cuadra de
la plaza está una delegación de la Policía y la sede de la Brigada de
Rescate y Conservacionismo de Niquitao, quienes además sus labores de
rescate y primeros auxilios, también ofrecen información turística. Hay que
destacar la vocación de servicio de estas personas, en muy pocos pueblos he
visto algo como este grupo.
La iglesia (foto 4), relativamente moderna, está dedicada a San Bernabé, compañero de San Pablo, con quien realizó muchos viajes apostólicos,
finalmente fue martirizado en Roma hacia el año 70. La imagen de este santo
fue traída a Niquitao por un cacique de un lugar llamado Escora, supongo que
cercano a Niquitao, ya que los españoles lo hicieron gobernador, es más, se
hizo bautizar y tomó el nombre de Don Bartolomeo de los Ángeles según
aparece en el libro de la iglesia en 1722. Este Don Bartolomeo donó la
imagen de San Bernabé y un cáliz y una campanilla de oro. Algo debió pasar
con la iglesia, porque la actual no parece tener tantos años, a menos de que
haya sido recibido varias reparaciones y remodelaciones mayores a lo largo
del tiempo. Me enteré que en Niquitao se venera más a San Rafael de la
Piedrita que al propio San Bernabé. Parece que a principios del siglo XX un
señor iba con su mula llena de mercancías para la ciudad de Trujillo, a la
altura de Tomón, la mula pisó una piedra que hizo caer a la mula.
Otros dicen que la piedra se le incrustó a la mula en el casquillo. El
asunto fue que el señor recogió la piedra y vio que en ella había una figura de San Rafael.
Un día, este señor se enfermó gravemente y le pidió ofreció la piedra a un
amigo para que lo ayudara en su enfermedad. El señor se curó y la piedra fue
tomando fama de milagrosa.
La piedrita está en uno de los laterales de la iglesia. Está en una cajita
de madera y vidrio (foto 7). En mi visita de septiembre 2010 traté de
fotografiarla, era un domingo después de misa, no tenía mucho tiempo ya que
debía seguir mi viaje a Guaitó, bien lejos de allí. Pero cada vez que le iba
a tomar la foto, llegaban señoras a rezar, no me pareció muy respetuoso
estar tomándole fotos a una imagen cuando hay personas rezando. ¡Despejado!,
con rapidez intenté de nuevo, pero nada, a los pocos segundo más doñitas.
Total con el apuro la foto no me quedó muy bien, pero de todas maneras, allí
está. Dos de estas señoras me dijeron que la piedrita ha ido creciendo, que
ellas se acuerdan que hace muchos años era más pequeña. Me hizo acordar de
la virgen de Paso Real (Lara) donde
hay una historia parecida.
A pesar de lo "nuevo", la
iglesia internamente realmente parece colonial, lo digo por sus estructuras
de madera (foto 5). Muy hermosos son los nuevos vitrales, uno de ellos (foto
6) representa al pueblo. Se observa a la iglesia y a la famosa montaña de
4006 metros sobre el nivel del mar, La Teta de Niquitao. Según el dibujo del
vitral los habitantes del pueblo observan con interés a los soldados
patriotas en plena Batalla de Niquitao, ocurrida en 1813.
Entre las cosas que más me gustó de este pueblo
fueron la gran cantidad de casas con techos de tejas y de un sabroso estilo
andino tal como lo muestran las fotos 8 a 14. Vale la pena dar una
caminadita por la parte alta de Niquitao, desde la plaza Bolívar hacia el
oeste, por allí hay muchas de esas casas.
Después de nuestra caminata hacia Las Pailas, llegamos a desayunar unas
empanaditas muy sabrosas en la casa de la Sra. Elvira, las empanaditas son
pequeñas, pero "dan vicio", ¡yo me comí no menos de 10!. Mientras comíamos la
Sra. Elvira seguía haciendo más y más de estos bocadillos junto a un
interesantísimo horno, yo nunca había visto algo semejante, aunque me dicen
que son comunes en la región andina. Le pregunto a la Sra. Elvira si le
puedo tomar una foto y me dije sí, no hay problema, ¡a ese horno sí que
lo han fotografiado! (foto 15). Niquitao es famoso por sus
delicatessen: conservitas, dulces, licores de frutas y empanadas hay
muchas ventas de estas. Probamos las de las señoras Marta y María
Auxiliadora, ambas muy cerca de la Plaza Bolívar.
Hacia el oeste está una plaza (foto 16) dedicada a
uno de los más ilustres hijos de Niquitao, Monseñor Jesús Manuel Jáuregui.
Las inscripciones en el mármol de la base dicen Monseñor Jesús Manuel
Jáuregui Moreno, nació en Niquitao el 28 de septiembre de 1848 y murió en la
Ciudad Eterna el 6 de mayo e 1905. Sus restos reposan desde 1910 en la Santa
Iglesia Parroquial de Mucuchíes,
estado Mérida. En la misma placita hay una gran piedra (foto 17) que
aunque no tiene ninguna inscripción explicativa, pareciera ser un petroglifo
indígena. Diagonal a esta plaza hay una curiosa capillita incrustada entre
dos casas (foto 18), estaba abierta, en ella había una mesa con un
mantel morado y varias figuras religiosas, la que me pareció más resaltante
fue un Nazareno con traje de satén llevando su cruz.
La gente de Niquitao es extraordinaria, quizás uno de los pueblos que con
más amabilidad me han tratado. Tengo que agradecerle al Sr. José Briceño "Manocheque",
a su esposa María Auxiliadora y a su hija Carmen por la espontánea y muy
amable atención que tuvieron con nosotros. Recuerdo mucho el Toddy hecho con
leche natural, directa de la ubre de la vaca, ¡esto sólo se puede
experimentar en pueblos como este!.
Algo de historia
Niquitao fue visitada por el obispo Mariano Martí quien dice en sus notas
que "este pueblo tuvo principio en 1692, según la nota más antigua de sus
libros parroquiales". Sin embargo, de acuerdo a Mario Briceño, citado
por Tulio Chiossone, "la encomienda de indios cuicas del valle de
Niquitao, era de las más beneméritas de la jurisdicción de la ciudad de
Trujillo entre los años 1584 y 1640" (1). Otras fuentes fijan su fundación
en 1625 por Domingo Vílchez y Juan Vílchez Narváez.
Entre los hechos más relevantes en la historia nacional, está la
Batalla de Niquitao ocurrida en las
cercanías el 2 de Julio de 1813 en el marco de la Campaña Admirable.
Para llegar allí
Lo más fácil es venir de Boconó, que dista de allí 28 Km por carretera
asfaltada en buen estado. La otra vía es viniendo desde Jajó, ahora
completamente asfaltada (64 Km). Me comentaron que hay una camino de bestias
que va hasta Calderas en Barinas. En línea recta son escasos 20 Km pero el
trayecto lo hacen los lugareños en una jornada.
Pendientes
Llegando a Niquitao vi un aviso vial indicando la vía hacia Vistitís, El
Fraile y Loma Pancha. También El Volcán en toda la carretera. Para una
próxima oportunidad.
Toponimia
El nombre proviene de los indígenas que habitaban la zona, los niquitaos.
También se dice que Niquitao era el nombre de un aguerrido cacique.
Altura
1890 msnm (en la Plaza Bolívar)
Ubicación
N 09º 06,642' W 70º 24,202'
F3
Capital de la parroquia Monseñor Jáuregui, Municipio Boconó.
Población
1777 habitantes (INE 2001)
Pueblos cercanos
Las Mesitas (15 Km)
Tostós (16 Km)
Boconó (28 Km)
Fecha de fotos
04.01.2007: 3, 5, 6, 8, 10, 11, 19, 20.
05.09.2010: 1, 2, 4, 7, 9, 12 a 18.
Agradecimientos
Al Sr. José Ignacio "Manocheque" Briceño, a su esposa María Auxiliadora y a
su hija Carmen por la amabilidad y ayuda prestada en nuestra visita a
Niquitao en Septiembre 2010.
Referencias
(1) CHIOSSONE, Tulio. Diccionario Toponímico de Venezuela. Monte
Ávila Editores, Caracas 1991. p. 291.
Germán Montero Alcalá
Revisión
16 de Octubre 2010
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En las cercanías
La Columna, Monumento a la Batalla de Niquitao
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En la mitad del camino entre Las Mesitas y Niquitao, a unos 8 kilómetros de
cualquiera de los dos pueblos, hay un curioso monumento (foto 1) dedicado a
los héroes de la Batalla de Niquitao ocurrida el 2 de julio de 1813. El
Monumento está dominado por una estructura blanca que comienza siendo una
columna cuadrada para terminar en una especie de obelisco. Tiene
una placa de mármol que dice: "Sobre este campo desplegó victoriosa sus
colores la bandera nacional el 2 de julio de 1813. A los ínclitos manes del
inmortal José Félix Rivas, de sus heroicos compañeros el Gobierno del Estado
Trujillo ofrenda este homenaje en el primer centenario de la independencia 5
de Julio de 1911". Frente a la columna están los bustos de José Félix
Ribas, Rafael Urdaneta y Vicente Campo Elías y hay otro vacío, sin busto y
sin placa, ¿nunca los colocaron? o ¿se cayeron?. Es muy interesante que en
la placa de José Félix Ribas, Ribas está escrito con "b" y en la placa de la
columna está con "v" (ver texto en el recuadro de abajo). Al pasar
por la carretera de tierra Niquitao - Las Mesitas, no es posible dejar de
ver la blanca figura que forma la "columna", la cual llama al transeúnte a
detenerse y llegar hasta el sitio. El monumento ha sido restaurado y
actualmente (Septiembre 2010) está en buen estado. Desde allí hay una buena
vista panorámica del valle del Burate, con el pueblo en lontananza (foto 2).
¿Ribas o Rivas?
En la escuela aprendí que el apellido del héroe de La Victoria y
Niquitao era "Ribas", pero al llegar al Monumento "La Columna" cerca
de Niquitao, entré en confusión ya que la placa de mármol colocada a
un lado del pequeño obelisco (o "columna") como homenaje a los
combatientes de la Batalla de Niquitao librada el 2 de julio de
1813, dice: "A los ínclitos
manes del inmortal José Félix Rivas" con
"v" y no "b". Pensé que yo estaba equivocado, pero al acercarme a
leer la placa de bronce que está en el busto del insigne patriota
veo que dice "José Félix Ribas"
con "b". Al llegar a casa consulté mis libros de historia e internet
y encontré que definitivamente es con "b", tal como lo muestran
muchos libros serios de historia de Venezuela. El enredo se debe a
que hay dos versiones del mismo apellido, una con "v" y la otra con
"b". Hay cierta tendencia a usar la "v" ya que así lo tienen la
mayoría de las personas con ese nombre de familia. También hay
"Zavala" y "Zabala", "Bílchez", "Bilches" y "Vilchez". En la
actualidad (y desde hace muchísimos años) las dos letras tienen el
mismo sonido, la Real Academia en su 22a edición del Diccionario de
la lengua española dice en la letra v:
"Vigésima quinta letra del abecedario
español, y vigésima segunda del orden latino internacional, que
representa un fonema consonántico labial y sonoro, el mismo que
la b en todos los países de lengua española. Su nombre es
uve, ve, ve baja o ve corta.".
Las negrillas se las coloqué yo. Cuando el
idioma español se desarrollaba en la península ibérica muchas veces
no se distinguía entre las dos, un buen ejemplo está en este texto
antiguo de una crónica del príncipe de Navarra del siglo XV "Y la
vatalla dada siendo vencedores los tres poderosos reyes de Nauarra,
Castilla y Aragon (y) dizen segun las coronicas lo aberiguan que
murieron aquel dia mas de cient mil moros y a causa desta vatalla
dende a muy poco tiempo se gano toda Andaluçia. (Tomado
del libro Textos linguísticos del medioevo español, D.J. Gifford y
F.W. Hodcroft, The Dolphin Book CO. LTD, Oxforf, 1966, p.167).
De manera que no hay error en ninguna de las dos versiones del
apellido, depende de qué parte de España vino. El de José Félix
definitivamente es con B.Como cosa
curiosa, en Wikipedia en español aparece José Felix Rivas y
en inglés José Félix Ribas (consulta hecha el 24.02.07). Otro
dato: Rivas y Ribas vienen del latín riuus, que significa "río".
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Ubicación
N 09º 04,770' W 70º 25,755'
Altura
2230 msnm
Para llegar allí
Viniendo de Niquitao hay que seguir la carretera que va hacia Las Mesitas.
Son 7 Km, la vía está en buen estado, hay que pasar el Viaducto. Desde Las
Mesitas son 7 Km.
Fecha fotos
Foto 1:
04.09.2010
Foto 2: 04.01.2007
Revisión
10 de Octubre 2010
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Desde enero 2007 Niquitao está en esta lista de
pueblos, pero hace un par de años un compañero de trabajo me dijo al ver la
reseña ¡no colocaste nada sobre Las Pailas de Niquitao¡, no estuve
tranquilo hasta que por fin en septiembre 2010 regresé a este hermoso lugar
de la geografía trujillana con el principal objetivo de conocer Las Pailas.
Al llegar al pueblo, en compañía de mi amiga
Lesbia Olivera, estacioné la camioneta cerca de la Plaza Bolívar y de una
vez preguntamos por la vía hacia Las Pailas, una señora nos dijo es muy
fácil, en esa esquina de la plaza, siguen la callecita que sube y por allí
caminan una media hora, no hay pérdida, sólo hay que dejar que el camino los
lleve. Eran como las 4 de la tarde, y sin pensarlo más comenzamos
nuestra caminata. Los primeros 100 metros transcurrieron sin problemas hasta
que se acabó la calle de cemento y comenzó el camino de tierra. La primera
bifurcación, ¿hacia la izquierda o hacia la derecha?, no había nadie a quien
preguntar a pesar de que habían algunas casas. Por fin alguien nos dijo que
era la vía de la derecha, pasamos a un lado del cementerio y llegamos a una
hermosa vereda (foto 1) con vegetación muy tupida y muchos árboles. El
camino va subiendo y subiendo, en algunos claros se ven casas y caseríos en
las montañas (foto 2).
Cuando voy por un camino desconocido para mi,
siempre me da una extraña combinación de ansiedad por llegar salpicada por
un poco de sensación de extravío (aunque ahora con mi GPS me siento más
seguro), ¡pero esto es lo que hace la aventura interesante!. Un pelín de
adrenalina ayuda a subir más rápido. De vez en cuando veíamos a personas que
ya venía de regreso y por supuesto no dejábamos de preguntarles ¿falta
poco?, la respuesta siempre era alentadora: sí, sí un poquito más
adelante. Pasamos por un puentecito sobre una cascadita y más o menos a
los 30 minutos de caminata efectivamente encontramos las famosas pailas. No
había nadie allí, pero si vimos restos de empaques de chucherías y cosas por
el estilo, es triste ver cómo aun hay personas con poco sentido
conservacionista, pero felizmente el sitio todavía conserva su belleza.
Tomamos muchísimas fotos, por razones de espacio sólo coloqué dos (fotos 3 y
4). Es un lugar exótico, dan ganas de zambullirse en esas frías aguas. Nos
encaramamos en cuanta piedra encontramos, algunas resbalosas, para tomar los
mejores ángulos y una vez tomadas las coordenadas, comenzamos el regreso.
De nuevo en el pueblo, tuvimos la muy agradable oportunidad de conocer al
Sr. José "Manocheque" Briceño, muy querido en la comunidad niquiteña. En la
nochecita nos acercamos hasta la casa de nuestro nuevo amigo, quien junto a
su esposa e hija entramos en una muy cordial e instructiva conversación.
Allí nos dimos cuenta que no habíamos llegado hasta el final. Esa misma
noche conocimos a Fernando Briceño, uno de los voluntarios del Grupo de
Rescate quien se ofreció muy gentilmente a acompañarnos al día siguiente a
las 7 am, a ir hasta las primeras pailas.
Cuando las campanas de la iglesia sonaron a las 7
de la mañana emprendimos nuestro camino guiados por Fernando, íbamos a buen
paso y a unos 20 minutos dejamos atrás las cascadas que habíamos visitado el
día anterior. Seguimos subiendo por el sendero, pasamos por otro grupito de
pailas y a la media hora ya habíamos llegado al grupo más alto de pailas. Al
a penas comenzar a tomar las fotografías de rigor, comencé a sentirme débil,
pensé que eran ideas mías, pero nada, parecía como si toda la sangre del
cuerpo se me hubiera ido a los pies, no podía más tuve que acostarme en el
húmedo suelo, el saber que estaba con uno de los miembros del grupo de
rescate me tranquilizó un poco, pero no hizo falta nada más que estar
acostado y respirar profundamente por unos 5 minutos hasta que el alma me
volvió y seguí con mi tarea fotográfica y exploratoria (foto 1 de abajo). La foto 6 es la
cascada del tercer grupo (viniendo de arriba hacia bajo) y la foto 5 la
segunda.
El lugar vale la pena visitarlo, es muy buena
actividad deportiva, ¡pero las Pailas hay que conservarlas!
Ubicación
N 09º 06,232' W 70º 23,574' (Las terceras pailas)
Altura
1950 msnm (Las terceras pailas)
Fecha fotos
04.09.2010
Equipo viajero
Lesbia Olivera, Germán Montero Alcalá
Agradecimientos
A Fernando Briceño que gentilmente se ofreció a guiarnos.
Germán Montero Alcalá
Octubre 2010
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