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El Alto de La Cruz
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Camino hacia El Alto Casas en El Alto Iglesia y Cruz Vista del caserío


Descripción
Si hay algún caserío al que me ha sido difícil llegar es éste, El Alto de La Cruz, a pesar de estar tan cerca de Valera (ver la narración de este periplo más abajo).

El Alto de La Cruz es un caserío que pareciera ser el punto central de una serie de asentamientos rurales aun más pequeños en la zona. A pesar de su difícil acceso, cuenta con fluido eléctrico. Estimo que tendrá unas 30 casas. Hay una iglesia a medio terminar con su gran cruz enfrente. No pregunté, pero supongo que lo primero que se colocó en el lugar fue la cruz (foto 3), que con frecuencia se coloca en los puntos más altos de los caminos andinos. Hay mucha vegetación en los alrededores, y la zona es netamente agrícola. Las montañas y la neblina hacen del lugar un remanso de paz y tranquilidad.

Debe estar como a 1300 metros sobre el nivel del mar.

Varias personas me han dicho que han hecho este recorrido a pie y en bicicleta desde Carvajal como ejercicio o simplemente para pasear.

Para llegar allí
Desde Carvajal, la carretera sale desde el sector San Genaro y dista de allí unos 6 kilómetros de carretera muy mala, mayormente de tierra, con algunas partes de cemento, pero en compensación, el paisaje es muy hermoso y desde ciertos lugares hay unas magníficas vistas de Carvajal y Valera. La carretera sigue hasta Loma del Medio

Toponimia
Obvia. 

Fecha de fotos
09.06.2007

Ubicación en el mapa
E2
    (09º 16' N,  70º 35' W)

Germán Montero Alcalá

 

 

Recorrido San Genaro - El Alto de La Cruz - y más allá (11 km)

1
Km 1. Panorámica de Carvajal y Valera.
2
Km 1. Carretera hacia El Alto.
3
Km 2. Carretera hacia El Alto.
4
Km 4. Carretera hacia El Alto.
5
Km 5. Carretera hacia El Alto.
6
Km 6. El Alto de La Cruz.
7
Km 6. Vista de la carretera hacia Loma del Medio.
8
Km 6. Vista de la carretera hacia Loma del Medio.
9
Km 7. Carretera hacia Loma del Medio.
10
Km 8. Carretera hacia Loma del Medio.
11
Km 11. Camioneta atascada.
12
Km 11. Buscando piedras.
13
Km 11. La situación se pone difícil.
14
Km 3. Realmente difícil.
15
Km 11. A caminar!.
16
Km 11. La casa de Gregorio.
17
Km 9. Buscando ayuda vía celular.
18
Km 10. Gregorio y Germán retornando al sitio.

 


 

 
Recorrido San Genaro - El Alto de La Cruz y más allá (15 km)
09 de Junio 2007

Este recorrido fue algo que salió sin ninguna planificación, ya que mi objetivo era el pueblo de Cabimbú vía La Quebrada - Loma del Medio. Helena Trejo y yo nos dirigíamos a La Quebrada por la ruta normal de Quebrada de Cuevas, salimos a eso de las 10 am. A unos cientos de metros de nuestro punto de partida veo un aviso vial que señala la ruta hacia San Genaro, el cual creí que era un pueblo aparte de Carvajal, y como quise conocerlo y estábamos tan cerca, hacia allá nos fuimos. Muy probablemente este sitio haya sido un caserío aparte hace muchos años, pero hoy es un sector de Carvajal y dado que no le vi estructura de pueblo (la disposición de las calles son algo desordenadas y no hay plaza central) lo catalogo junto a Carvajal.

Apenas llegamos, a Helena le vino a la mente los recuerdos de un paseo que había hecho cuando estaba en la universidad, desde San Genaro hasta El Alto de La Cruz y comenzó a contar sus peripecias en dicha caminata: que el camino era muy malo, que iban con un guía que era primo de una de las muchachas del grupo, que se veían unas vistas espectaculares de Valera, que llegaron a El Alto después de cinco horas... Contándome eso, vemos un aviso que señala la vía hacia El Alto de La Cruz. "Caramba! ¿Habrán mejorado la carretera? Vamos a averiguar hasta dónde llega la carretera asfaltada, a lo mejor vemos las vistas de Valera". Comenzamos a subir y subir, la carretera buena, bien empinada, pero transitable sin problemas. Vimos a 2 muchachos que venían a pie bajando y les preguntamos que hacia dónde iba esta carretera, nos dijeron que llegaba hasta Loma del Medio, que ellos habían hecho el recorrido en bicicleta hasta El Alto, que la carretera estaba un poco fea pero que con nuestra camioneta podíamos llegar. La verdad es que debíamos llegar hasta Loma del Medio para ir a Cabimbú, así que decidimos seguir para ver qué tal nos iba. Más adelante llegamos a una casa donde habían unas personas arreglando un jeep, preguntamos y ¡sorpresa! con quien hablábamos era el mismísimo guía de la caminata de Helena años atrás! Él nos animó a seguir hasta Loma del Medio, "¿esta camioneta no es 4x4?, ¡claro que llega!, sigan que hay unos paisajes muy bonitos, con pinos, niebla, montañas, flores... además acortan distancia y pasan por un sitio que no conocen. Y todo por aquí es sano, no hay malandros, sino gente buena del campo". Con todas estas palabras de aliento, sin pensarlo mucho más nos decidimos a seguir, aunque estaba un tanto preocupado ya que mencionó lo de 4x4. Mi EcoSport es 4x4 pero no es muy alta y generalmente el problema son las trillas muy transitadas por jeeps altos que hacen que la "lomita" central del camino sea lo suficientemente elevada que para los vehículos no tan altos peguen por debajo.

Entre los diversos errores que cometí fue el de no haber revisado el nivel del tanque de gasolina. Yo tengo por norma llenar el tanque a cualquier sitio que voy cuando éste baja de la mitad. ¡Y estaba menos de la mitad!, preguntamos por una estación de servicio y nos dijeron que sólo había en Carvajal, ¡puff!, ¡a regresar!. Preferimos eso a no tener una preocupación adicional, esto nos hizo perder como media hora. Total que nuestra hora oficial de salida desde San Genaro fue 11 am, en realidad un poco tarde para ir a Cabimbú.

Comenzamos el ascenso y efectivamente, a menos de un kilómetro de recorrido comenzamos a ver unas maravillosas panorámicas de Carvajal y Valera (foto 1), algo más allá comenzaron unos paisajes de ensueño (foto 2) pinos rodeados de lomas y montañas de color verde en todos sus posibles matices. Lo que no se veía tan bonito era la carretera, que hasta ahora había sido de asfalto y cemento, pero ya se comenzaban a ver los "tropezones" de tierra, "seguro es ese pedacito nada más", pensé. La foto 3 muestra lo equivocado de mis pensamientos. Cada vez era más tierra y menos asfalto. Gran parte de la carretera era como se muestra en esta foto, dado que mi camioneta no es tan alta, debía ir haciendo equilibrio pasando siempre sobre las dos lomitas de la trilla, casi siempre tuve éxito en esto, uno que otro golpecito por debajo, nada grave. La foto 3 la tomé porque allí me detuve a pensar si seguía o no. No se nota mucho pero eso era una pendiente más o menos fuerte cuya parte de tierra terminaba en un tramo de cemento algo más alto que el nivel de la carretera de tierra. Tenía que ir a una velocidad constante para poder subir sin que se me apagara el vehículo, lo que hacía casi inevitable un buen golpe en las ruedas delanteras al llegar al chocar con el borde de cemento, pero ¡qué caray!, me acordé de aquella sabia máxima que dice "si tu vida es aburrida, arriésgala! " y hacia allá le dimos, sentí el "tanganazo" en las ruedas, pero pasamos!

Las fotos 4 y 5 son más muestras del mal estado de la vía. La subida que se ve en la foto 5 fue una de las más difíciles, una gran inclinación seguida de una curva fuerte hacia arriba. ¿Cuándo terminaría todo esto?, ¿para qué nos metimos por allí?, ¿saldremos de esto bien?, ¿tendré que salir de aquí remolcado por un camión?, fueron algunas de las preguntas que constantemente me hacía. Observaba bien el camino y le tomaba fotos ya que como dice la canción de Joan Manuel Serrat (letra de Antonio Machado): Caminante no hay camino, se hace camino al andar. Al andar se hace camino y al volver la vista atrás se ve la senda que NUNCA se ha ve volver a pisar. Y si algo tenía seguro era que NUNCA iba a volver a pisar esa senda!

Por fin divisamos El Alto de La Cruz!, La Tierra Prometida!, pero casi me sentí como Moisés al ver que para llegar todavía faltaba bajar por una pendiente de tierra algo húmeda y una subida como de 35 grados ambas!. Pero estando tan cerca no nos íbamos a echar pa'trás. En un esfuerzo final, sin pensarlo más le dimos fuerte los últimos metros, llegamos!!!.

En el alto conocimos a la señora Mística, quien amablemente nos prestó el baño y nos comentó lo tranquila que vivía allí en El Alto. La iglesia está a medio terminar (foto 6), pero se ve que desde hace años está parada su construcción. Hay mucha vegetación, y las casas tienen muchos tipos de flores. Dado que estábamos en un "alto", fue posible divisar la carretera que nos esperaba (fotos 7 y 8). Pregunté a los lugareños por el estado de la carretera y si habíamos pasado lo peor en la ruta hacia La Loma del Medio. Me dijeron que sí, hasta nos animaron a seguir: "si llegan hasta la cima de aquel cerro, donde se ve aquella casita amarilla (en el extremo superior derecho de la foto 7) ya nada los detendrá, de todas maneras, lo que sigue no está tan malo como lo anterior. En una hora y media llegan a La Loma del Medio".

Confiados en haber salvado los mayores obstáculos, seguimos nuestra ruta. Realmente la carretera, aunque seguía siendo de tierra mejoró mucho, sin embargo, de vez en cuando aparecían algunas zonas algo escabrosas (foto 9). Pasamos por una zona de pinos (foto 10) que le dio un aspecto diferente al camino, me recordó un poco a la carretera de Jajó a Montero. Después de haber salido "bien librado" de todos los obstáculos pasados, ya me sentía más seguro, la camioneta responde bien, ya tenía más experiencia en subir por pendientes de tierra húmeda, 4x4 por aquí, 4x4 por allá... todo bien. Hasta que por andar de confiado me descuidé y tratando de esquivar un hueco, me pegué mucho a la orilla de la montaña y caí en una canaleta natural hecha del agua que baja del cerro. Las dos ruedas del lado derecho se enterraron en el lodazal (foto 11).

Nos bajamos del vehículo para entender la situación, después de estudiar posibles salidas, intenté estando 4x4 salir por los propios medios de la camioneta, hacia atrás y hacia adelante. Hacia atrás era complicado porque pegaba con el cerro. Nada, la EcoSport no salía. La situación parecía grave. Me arremangué los pantalones y comencé a buscar piedras para colocarlas debajo de la rueda (foto 12), el problema es que como casi no habían piedras por allí, gastamos mucho tiempo en eso. Para colocarlas bien tenía que meterme en el barro, me quité las botas, es más fácil lavar los pies que unos zapatos (foto 13). Nuevos intentos, pero la camioneta se enterraba más, era como arena movediza. Me quité también la camisa, tenía que ver por debajo del vehículo para observar la situación allí, el eje de la transmisión estaba completamente pegado a la carretera, que en esta parte era de tierra seca, dura. Intenté desalojar un poco con las manos y luego con el mango de hierro del gato, lo que me llevó a tener que, literalmente, revolcarme en el barro (foto 14). La tierra se me metió profundamente por las uñas, me dolían bastante y estaba avanzando muy poco, y para colmo, nadie pasaba por allí. Teníamos la esperanza de que alguien con un jeep nos ayudara. Después de casi una hora de intentos, decidimos buscar ayuda. Cerramos la camioneta y a caminar! (foto 15). Habían unos charquitos por allí por donde medio me pude lavar, charquitos de agua estancada llenos de larvas, pero no era suficiente como para ponerme los zapatos, así que hice el recorrido descalzo (en ese momento no sabía que tenía que caminar tanto). Nos dirigimos hacia una casita que habíamos visto, en carro se ve cerca, pero a pie, lejísimo. ¿Habíamos rodado tanto?, ¿por qué la casita no aparece?. Traté de cantar My favourite things de la película La Novicia Rebelde, When the dog bites, when the bee stings, When I'm feeling sad, I simply remember my favorite things, and then I don't feel so bad (cuando el perro ladra, cuando la abeja pica, cuando me siento triste, simplemente recuerdo mis cosas favoritas y entones me dejo de sentir tan mal). No habían perros ni abejas y no me sentía mal, pero la cancioncita ayuda! Camina que camina, parecíamos dos sobrevivientes de un accidente aéreo, al fin llegamos a la casita (foto 16), conocimos a Gregorio y a su familia. Nos dijo que él no tenía jeep, sin embargo había un niño allí cuyo padre tenía un camión. Llamamos por celular al señor (el niño sabía el número) (foto 17), nos contestó la esposa y nos dijo que el señor estaba en una reunión. El niño se montó en su caballo y fue hasta el pueblo para ver si encontraba ayuda.

Mientras tanto, gozamos de la hospitalidad de Gregorio y su esposa. Nos contó que vive muy tranquilo por allí,  que es una zona de agricultura y que ellos siembran zanahorias, coliflor, papas y ¡hasta caraotas negras! ¡Prácticamente El Paraíso!. Nos echó los cuentos de los espantos que salen por ese camino y sobre las culebras también! Nos brindaron café y nos tomamos unas fotos. Luego de media hora, recibimos un mensaje de texto "Nadie los puede ayudar". Así que nada, Gregorio buscó un machete, una pala, un barretón y un mecate y a caminar otra vez (foto 18). 45 minutos de subida a pie, nadie, pero nadie pasó para darnos la cola (aventón). Por fin llegamos, y estuvimos una hora más sacando tierra de abajo de la camioneta con la pala y el barretón. La tierra seca la echábamos en el barro. Luego de unos intentos más por fin salió la camioneta. Eran las 4 de la tarde. Ya no había tiempo para seguir hasta Cabimbú. Estábamos contentos por haber liberado la camioneta (tan contentos que se nos olvidó tomar la foto cuando la sacamos), pero un poco tristes porque la montaña nos había vencido!. Regresamos a Carvajal, por la misma senda que pensé NUNCA volver a pisar, con la intención de llegar hasta Cabimbú en otro viaje pero por la carretera vía La Quebrada.

Algunas consideraciones.
1. Pudimos haber intentado subir la rueda de atrás con el gato, aunque pienso que éste se hubiera enterrado, la superficie era muy fangosa y las piedras eran muy escasas.
2. Para meterse por sitios así hay que tener por lo menos cauchos de tacos para fango.
3. No olvidar nunca el teléfono celular.
4. Llevar una muda de ropa siempre (felizmente la llevaba), montarse todo lleno de barro en la camioneta no es buena idea.
5. Llevar cuerdas para remolcar, linternas, navajas, alambres, herramientas menores.
6. Llevar agua potable, galletas, sandwichs o algún otro "entretenimiento alimenticio".
7. Preguntar bien por el estado de las carreteras.

Germán Montero Alcalá