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Mucuchíes
Regreso a la página Mérida      La Mucumpate     Monumento al perro Nevado 
11 22 33 44
Iglesia Plaza Bolívar Plaza Bolívar San Isidro en la plaza Bolívar
55 66 77 88
Casas Casas Casas Casas
99 1010 1111
Casas Casas Panorámica desde la carretera a Mocao


Descripción
Si hay un pueblo emblemático en los Andes merideños, ése es Mucuchíes. Tradicional asentamiento paramero, con estrechas callecitas, que ahora, durante los fines de semana, se llenan de automóviles creando una congestión en el tráfico que le resta un poco de su encanto.

La iglesia (foto 1), dedicada a Santa Lucía, fue construida en 1877. Allí están enterrados los restos de Monseñor Jesús Manuel Jáuregui Moreno (1848 - 1905), ilustre venezolano nacido en Niquitao, Trujillo, cuya vida vida fue un modelo de dedicación al trabajo. Para el momento de mi visita (octubre 2007) estaba en proceso de remodelación y no pude verla por dentro. La plaza Bolívar (fotos 2 y 3) es de reciente remodelación (diciembre 2007), ha quedado muy amplia, con unas interesantes estatuas de El Libertador, del perro Nevado y del indio Tinjacá (ver recuadro abajo). La placa en la base de la estatua de Bolívar dice: "Mucuchíes al Libertador. El perro Nevado conducido por el indio Tinjacá fue fiel al Libertador hasta su muerte en el campo de Carabobo". Espero que la llenen de vegetación tal como antes. Hay también una muy curiosa estatua de madera de San Isidro (foto 4), patrono del pueblo. La foto 5 muestra el sitio donde está colocada en la plaza. La figura está envuelta en un plástico negro ya que fue tomada antes de su inauguración.

Lo que me pareció más espectacular del pueblo fueron sus casitas de techos de tejas y sus bodeguitas tradicionales, de allí que haya colocado tantas fotos de casas en esta ficha (de la foto 6 a la 10).

Aunque es un pueblo agrícola, tiene mucha vida comercial, posadas y hoteles que junto a sus montañas y su gente hacen de Mucuchíes un lugar digno de ser visitado.

Algo curioso
En un libro llamado Sixteen years in the West Indies, publicado en Londres en 1845, su autor, el Teniente Coronel Capadose del ejército británico y que vivió algo más de un año en Venezuela, y que visitó buena parte del país en esa época, encontré la opinión de este personaje sobre este pueblo andino
La Grita is the most advantageously situated for commerce, but the small town of Mucuchies is the most beautifully situated perhaps of any in the Republic. Here the traveler might fancy himself among the mountains of Europe, such a resemblance does the vicinity bear to many lovely spots amongst the Apennines; and up the mountains round Mucuchies the corn waves as luxuriant as before an English harvest. Here, were I not an Englishman, I would gladly dwell* (1).

Recomendación
Hay un pequeño libro llamado En los Granates de José Ramón Gómez**, donde se narra corta pero interesante historia de una muchacha de una familia tradicional de Mucuchíes a finales del siglo XIX, en la que ésta se enamora de un muchacho del antiguo estado Zamora, y que no le gusta al padre de ella. Tuvo un hijo de él y su padre la desterró a vivir montaña adentro. Muy bueno el libro para comprender algo de la vida en un pueblo andino de aquella época.
 

Algo de historia
Por esta región vivían los indios mucuchíes, cuyo primer contacto con los españoles ocurrió en 1559 cuando el capitán Fernando Cerrada, quien era teniente de Juan Maldonado, llegó a estas tierras andinas. Como muchos asentamientos de la zona, originalmente fue un pueblo de doctrina, en un principio administrada por los dominicos y luego por los agustinos. Su primera fundación se remonta a 1586 por el capitán Bartolomé Gil Naranjo con los indígenas que había logrado reunir el padre agustino Bartolomé Díaz, en ese entonces se le dio el nombre de San Sebastián. En 1620 hubo otro intento de fundación por Vásquez de Cisneros con las encomiendas que habían sido asignadas a Miguel Trejo, Juan de Carvajal (fundador de El Tocuyo), Antonio de Aranguren, Pedro Álvarez de Castrellón y Diego de Monsalve. Los indios se dispersaron y el pueblo prácticamente desapareció hasta que en 1626, el Visitador de la provincia de Mérida, Pedro de Menas Albás y Toledo refundó el pueblo con el nombre de Santa Lucía de Mucuchíes. Entre los más ilustres de sus hijos está el Cardenal José Humberto Qunitero (1902-1984).

Para llegar allí
Mucuchíes está a 45 kilómetros de la ciudad de Mérida por la carretera Transandina. Desde Timotes el recorrido es extraordinario, hasta ahora es mi paseo favorito, pasando por La Venta, Cruz Chiquita, Pico Águila, Apartaderos, San Rafael... Los sembradíos, las montañas, la neblina, la cabañita en el Pico Águila. Desde Caracas quizás lo mejor y más bonito sea viniendo por Barinas, Santo Domingo y Apartaderos.

Toponimia
Su nombre completo es Santa Lucía de Mucuchíes. Mucu, "lugar, sitio" y Chía, la diosa de la luna. Los españoles llamaron así al pueblo por los indios que allí habitaban. También he leído que significa "lugar de frío", versión que no me parece probable ya que hay demasiados sitios fríos en toda la cordillera andina.

Altura
2968 msnm (Medidos en la plaza Bolívar)

Ubicación
C5  N 08º 44,848'   W  70º 55,231  (En la plaza Bolívar, al pie de la estatua)

Fecha de fotos
Fotos 1, 5, 6, 7 y 9: 13.10.2007
Fotos 2, 3, 4, 8, 10 y 11: 05.01.2008

Notas
*  Una traducción libre de este texto sería: La situación de La Grita le da las mejores ventajas para el comercio, pero el pequeño pueblo de Mucuchíes es quizás el más hermoso que cualquier otro de la República. Aquí el viajero puede imaginarse estar entre las montañas de Europa, tal como lo serían muchos encantadores lugares en Los Apeninos; y arriba en las montañas que rodean a Mucuchíes el maíz ondea exuberante tal como en Inglaterra antes de la cosecha. Es aquí donde, si no fuera inglés, me gustaría con mucho gusto vivir.

**  Los datos del libro son, Autor: José Ramón López Gómez. Título: En los Granates. Editor: Clemente Editores, C.A. Valencia, 1998.

Referencias
(1) CAPADOSE, Henry. Sixteen years in the West Indies. Vol II. T.C. Newby, 72, Mortimer St. Cavendish So., London 1845, p. 73.

Germán Montero Alcalá
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En las cercanías

La Mucumpate     (volver arriba)

 
1 2 3  
La Mucumpate
Vista del pueblo
La Mucumpate
Vista del pueblo
La Mucumpate
Iglesia
 

Descripción
Dudé mucho si colocar. a este caserío como un pueblo aparte, pero su cercanía con Mucuchíes (a menos de un kilómetro en la vía que va a Gavidia) y que no le vi una estructura clara de pueblo (iglesia con plaza y manzanas definidas) preferí dejarlo como una aldea asociada a Mucuchíes. No tiene plaza Bolívar pero sí una iglesia de buen tamaño (foto 3) con sus paredes exteriores ornamentas con buen gusto.

El ambiente es netamente agrícola, su calle principal es la misma vía que va desde Mucuchíes hasta Gavidia. Aun lado pasa vigoroso el río Chama, que recoge aguas del páramo para llevarlas hasta el Lago de Maracaibo.

Altura
Lamentablemente no medí la altura pero está un poco más abajo de Mucuchíes, quizás unos 2950 msnm.

Toponimia
El nombre es obviamente indígena, "mucu" lugar sitio, falta saber qué es "pate". Es curioso, pero el río que pasa por Mucumpiz se llama Mucumpate, bastante lejos de aquí.


Ubicación
N 08º 45'  W 70º 54 

Fecha fotos
05.01.2008

Germán Montero Alcalá

 

Bolívar, Tinjacá y el Perro Nevado    (volver arriba)

Una de las historias más famosas de Mucuchíes tiene que ver con Bolívar, quien en en su Campaña Admirable, después de la Batalla de Niquitao en 1813, a unos 6 kilómetros de Mucuchíes pasó por la casa del señor Vicente Pino, éste le regaló un perro de la raza mucuchíes al cual llamaban "Nevado" ya que era completamente negro pero con el lomo y la cola blancos, tal como una montaña nevada. El señor pino así mismo le ofreció como acompañante y ayudante a un indio llamado Tinjacá, que luego sería el encargado del perro.

Unos kilómetros más abajo de Mucuchíes (vía Mérida), antes de llegar a Mucurubá hay un hermoso monumento al Perro Nevado y al indio Tinjacá. En la base de la escultura que representa la entrega del perro a Bolivar hay un escrito que dice: "MONUMENTO AL PERRO NEVADO. Conmemora la entrega del perro nevado por el niño Juan José Pino a pedido de su padre, Don Vicente Pino y el nombramiento del indio Tinjacá como edecán del perro, hecho ocurrido en junio de 1813, según la leyenda histórica de Don Tulio Febres Cordero. Este relato nos cuenta de un fiel perro de la raza mucuchíes y su edecán quienes compartieron con El Libertador, hasta el 24 de junio de 1821 en la Batalla de Carabobo, cuando el perro Nevado muere de un lanzazo, al atacar la caballería realista como una fiera indómita que al calor de la batalla se lanza contra los enemigos de su amo. El Libertador los despide con "una lágrima de pesar profundo... el hermoso perro Nevado era digno de esa lágrima..."

En uno de los lados de la base de la escultura hay otro escrito: Boves recibe a los cautivos y dijo a Tinjacá: "has cambiado de amo pero no de oficio" y ordena ordena encadenar al feroz animal, en el sitio de Valencia pueden escapar. Años después ocurre el encuentro con Bolívar en Timotes, la fama de Nevado no tenía límites. Al morir el perro, la tristeza embargó a presentes y ausentes.