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Descripción
Si hay un pueblo emblemático en
los Andes merideños, ése es Mucuchíes. Tradicional asentamiento paramero,
con estrechas callecitas, que ahora, durante los fines de semana, se llenan
de automóviles creando una congestión en el tráfico que le resta un poco de
su encanto.
La iglesia (foto 1), dedicada a
Santa Lucía, fue construida en 1877. Allí están enterrados los restos de
Monseñor Jesús Manuel Jáuregui Moreno (1848 - 1905), ilustre venezolano
nacido en Niquitao, Trujillo, cuya
vida vida fue un modelo de dedicación al trabajo. Para el momento de mi
visita (octubre 2007) estaba en proceso de remodelación y no pude verla por
dentro. La plaza Bolívar (fotos 2 y 3) es de reciente remodelación
(diciembre 2007), ha quedado muy amplia, con unas interesantes estatuas de El
Libertador, del perro Nevado y del indio Tinjacá (ver recuadro abajo). La
placa en la base de la estatua de Bolívar dice: "Mucuchíes al Libertador.
El perro Nevado conducido por el indio Tinjacá fue fiel al Libertador hasta
su muerte en el campo de Carabobo".
Espero que la llenen de vegetación tal como antes. Hay también una muy
curiosa estatua de madera de San Isidro (foto 4), patrono del pueblo. La
foto 5 muestra el sitio donde está colocada en la plaza. La figura está
envuelta en un plástico negro ya que fue tomada antes de su inauguración.
Lo que me pareció más espectacular del pueblo
fueron sus casitas de techos de tejas y sus bodeguitas tradicionales, de
allí que haya colocado tantas fotos de casas en esta ficha (de la foto 6 a
la 10).
Aunque es un pueblo agrícola,
tiene mucha vida comercial, posadas y hoteles que junto a sus montañas y su
gente hacen de Mucuchíes un lugar digno de ser visitado.
Algo de historia
Por esta región vivían los indios mucuchíes, cuyo primer contacto con los
españoles ocurrió en 1559 cuando el capitán Fernando Cerrada, quien era
teniente de Juan Maldonado, llegó a estas tierras andinas. Como muchos
asentamientos de la zona, originalmente fue un pueblo de doctrina, en un
principio administrada por los dominicos y luego por los agustinos. Su
primera fundación se remonta a 1586 por el capitán Bartolomé Gil Naranjo con
los indígenas que había logrado reunir el padre agustino Bartolomé Díaz, en
ese entonces se le dio el nombre de San Sebastián. En 1620 hubo otro intento
de fundación por Vásquez de Cisneros con las encomiendas que habían sido
asignadas a Miguel Trejo, Juan de Carvajal (fundador de El Tocuyo), Antonio
de Aranguren, Pedro Álvarez de Castrellón y Diego de Monsalve. Los
indios se dispersaron y el pueblo prácticamente desapareció hasta que en
1626, el Visitador de la provincia de Mérida, Pedro de Menas Albás y Toledo
refundó el pueblo con el nombre de Santa Lucía de Mucuchíes. Entre los más
ilustres de sus hijos está el Cardenal José Humberto Qunitero (1902-1984).
Para llegar allí
Mucuchíes está a 45 kilómetros de la ciudad de Mérida por la carretera
Transandina. Desde Timotes el recorrido es extraordinario, hasta ahora es mi
paseo favorito, pasando por La Venta,
Cruz Chiquita, Pico Águila,
Apartaderos,
San Rafael... Los sembradíos, las montañas, la neblina, la
cabañita en el Pico Águila. Desde Caracas quizás lo mejor y más bonito sea
viniendo por Barinas, Santo Domingo y Apartaderos.
Toponimia
Su nombre completo es Santa Lucía de Mucuchíes. Mucu, "lugar, sitio"
y Chía, la diosa de la luna. Los españoles llamaron así al
pueblo por los indios que allí habitaban. También he leído que significa
"lugar de frío", versión que no me parece probable ya que hay demasiados
sitios fríos en toda la cordillera andina.
Altura
2968 msnm (Medidos en la plaza Bolívar)
Ubicación
C5 N 08º
44,848' W 70º 55,231 (En la plaza Bolívar, al pie de
la estatua)
Fecha de fotos
Fotos
1, 5, 6, 7 y 9: 13.10.2007
Fotos
2, 3, 4, 8, 10 y 11: 05.01.2008
Germán Montero Alcalá
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En las cercanías
La Mucumpate
(volver arriba)
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La Mucumpate
Vista del pueblo |
La Mucumpate
Vista del pueblo |
La Mucumpate
Iglesia |
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Descripción
Dudé mucho si colocar. a este caserío como un pueblo aparte, pero su
cercanía con Mucuchíes (a menos de un kilómetro en la vía que va a Gavidia)
y que no le vi una estructura clara de pueblo (iglesia con plaza y manzanas
definidas) preferí dejarlo como una aldea asociada a Mucuchíes. No tiene
plaza Bolívar pero sí una iglesia de buen tamaño (foto 3) con sus paredes
exteriores ornamentas con buen gusto.
El ambiente es netamente agrícola, su calle
principal es la misma vía que va desde Mucuchíes hasta Gavidia. Aun lado
pasa vigoroso el río Chama, que recoge aguas del páramo para llevarlas hasta
el Lago de Maracaibo.
Altura
Lamentablemente no medí la altura pero está un poco más abajo de Mucuchíes,
quizás unos 2950 msnm.
Toponimia
El nombre es obviamente indígena, "mucu" lugar sitio, falta saber qué
es "pate". Es curioso, pero el río que pasa por
Mucumpiz se llama Mucumpate, bastante lejos de aquí.
Ubicación
N 08º 45' W 70º 54
Fecha fotos
05.01.2008
Germán Montero Alcalá
| Bolívar, Tinjacá y el
Perro Nevado
(volver arriba) Una de las
historias más famosas de Mucuchíes tiene que ver con Bolívar, quien
en en su Campaña Admirable, después de la Batalla de Niquitao en
1813, a unos 6 kilómetros de Mucuchíes pasó por la casa del señor
Vicente Pino, éste le regaló un perro de la raza mucuchíes al cual
llamaban "Nevado" ya que era completamente negro pero con el lomo y
la cola blancos, tal como una montaña nevada. El señor pino así
mismo le ofreció como acompañante y ayudante a un indio llamado
Tinjacá, que luego sería el encargado del perro.
Unos kilómetros más abajo de Mucuchíes
(vía Mérida), antes de llegar a Mucurubá hay un hermoso monumeto al
Perro Nevado y al indio Tinjacá. En la base de la escultura que
representa la entrega del perro a Bolivar hay un escrito que dice: "MONUMENTO
AL PERRO NEVADO. Conmemora la entrega del perro nevado por el niño
Juan José Pino a pedido de su padre, Don Vicente Pino y el
nombramiento del indio Tinjacá como edecán del perro, hecho ocurrido
en junio de 1813, según la leyenda histórica de Don Tulio Febres
Cordero. Este relato nos cuenta de un fiel perro de la raza
mucuchíes y su edecán quienes compartieron con El Libertador, hasta
el 24 de junio de 1821 en la Batalla de Carabobo, cuando el perro
Nevado muere de un lanzazo, al atacar la caballería realista como
una fiera indómita que al calor de la batalla se lanza contra los
enemigos de su amo. El Libertador los despide con "una lágrima de
pesar profundo... el hermoso perro Nevado era digno de esa
lágrima..." En uno de los
lados de la base de la escultura hay otro escrito: Boves recibe a
los cautivos y dijo a Tinjacá: "has cambiado de amo pero no de
oficio" y ordena ordena encadenar al feroz animal, en el sitio de
Valencia pueden escapar. Años después ocurre el encuentro con
Bolívar en Timotes, la fama de Nevado no tenía límites. Al morir el
perro, la tristeza embargó a presentes y ausentes.
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