| Las González | |||
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| Casas | Casas | Puente sobre El Chama | Río Chama |
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El Río Chama pasa a un lado, que con su fuerte bramar lleva en volandas sus aguas al Lago de Maracaibo (foto 4). Allí sigue el famoso puente de Las González que da acceso a algunos de los pueblos del sur, como Las Acequias y San José (aunque hay mejores accesos). Las González se ha hecho famoso entre aquellos que les gusta los llamados deportes extremos como el parapente. Un poco más adelante está otro puente que lleva al sitio de Tierra Negra, desde donde los valientes parapentistas se lanzan en pacífico vuelo, compartiendo con las andinas aves el cielo merideño. Es frecuente ver, especialmente los fines de semana, a estos deportistas nacionales y extranjeros que se reúnen allí para comenzar el ascenso.
Toponimia
Para llegar allí
Fecha de fotos
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Ruta Estanques - Las González (178 Km) |
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1 1Km 000 Entrada por Estanques |
2 2Km 005 Chiguará del otro lado |
3 3Km 005 ¡Esto sí es un precipicio! |
4 4Km 019 Tusta |
5 5Km 034 Capilla de Antonio Guillén |
6 6Km 036 Hacia El Molino |
7 7Km 043 ¡El patio de atrás! (Vista hacia el noreste) |
8 8Km 049 Hacia El Molino, ¡más precipicios! |
9 9Km 062 Leo y Germán, parada para un refresco |
10 10Km 065 Llegando a El Molino |
11 11Km 065 El Molino |
12 12Km 068 La "Y", hacia la derecha Canaguá, izquierda Capurí |
13 13Km 076 Hacia Canaguá, pinos en la vía |
14 14Km 084 Páramo El Motor |
15 15Km 084 Monumento al motor del Padre Eustorgio Rivas y su jeep |
16 16Km 092 ¡Canaguá la vista! |
17 17Km 096 Canaguá, Arco de Bienvenida |
18 18Km 96 Canaguá |
19 19Km 096 Saliendo de Canaguá, Mucuchachí 21 Km |
220 20Km 096 Río Canaguá |
21 21Km 096 Puente Gerardo Durán Mora |
22 22Km 096 Puente peatonal |
23 23Km 097 Hacia el Cerro Las Angustias |
24 24Km 098 Hacia Mucuchachí |
25 25Km 102 Entrada a Chacantá |
26 26Km 104 Formaciones geológicas |
27 27Km 108 Valle del Canaguá |
28 28Km 113 ¡Mucuchachí a la vista! |
29 29Km 114 Mucuchachí, Puente Claudio Corredor Müller |
30 30Km 114 Mucuchachí, Plaza y casas |
31 31Km 114 Suculento almuerzo con pan andino y refresco |
32 32Km 114 Saliendo de Mucuchachí hacia Mucutuy |
33 33Km 120 La Ensillada |
34 34Km 121 Y flores como esas grandes sólo hay allí |
35 35Km 124 El Valle del Mucutuy |
36 36Km 126 Río Mucutuy, ¡bicolor! |
37 37Km 126 Entrada a Mucucharaní |
38 38Km 130 Mucutuy |
39 39Km 134 La Veguilla, Estación de servicio |
40 40Km 142 Hacia San José del Sur, subiendo |
41 41Km 145 Piedra Pirela a 3022 de altura |
42 42Km 145 Leo reportándose cerca de Piedra Pirela |
43 43Km 149 La carretera por el lomo de la montaña |
44 44Km 150 Hacia San José, doble precipicio |
45 45Km 151 ¡San José del Sur a la vista! |
46 46Km 152 San José del Sur |
47 47Km 152 Saliendo... ¡para otros, llegando! |
48 48Km 178 Puente de Las González: ¡Fin de la ruta! |
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Recorrido Estanques - Las González
Distancia: 178 Kilómetros
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Recorrido Estanques - Las González
(178 Km) 23 de Enero 2010 Desde que comencé este proyecto hace algo más de seis años (2004), cada vez que le mencionaba Mérida a alguien, siempre me preguntaban ¿ya fuiste a los Pueblos del Sur?, la respuesta siempre era negativa. Tenía una expectativa muy grande sobre esta región que tan remota me parecía en los mapas. Me comentaban que había que ser un muy buen conocedor de esas terribles carreteras y con poderosos vehículos rústicos para poder llegar a estos centros poblados. Creo que me hice una idea exagerada de la dificultad de explorar esa parte de Mérida. Cuando pasaba por la autopista que va de la Ciudad de Mérida hacia El Vigía, miraba las montañas hacia mi izquierda con esos caminitos en zigzag subiendo hacia las cumbres con inmensos precipicios y los avisos cercanos a la autopista como en Las González y Estanques indicando Entrada a los Pueblos del Sur que me recordaban el viaje que tenía pendiente. Mi amigo del colegio, Leonardo González Villasmil, quien lleva muchos años residenciado en Mérida, excursionista y andariego me hizo una muy amable invitación para hacer el recorrido a los Pueblos del Sur entrando por Estanques pasando por El Molino, Canaguá y demás pueblos terminando la ruta en Las González. Pero por cuestiones del qué hacer diario no fue sino hasta un año después de la invitación que pudimos acordar una fecha. ¡En enero 2010 por fin hicimos esta extraordinaria ruta!
I. Estanques - El Molino Hasta el momento del arranque, yo me imaginaba que todo el tiempo iríamos por carreteras de tierra en mal estado y muy peligrosas, ahora que lo pienso, no se por qué me hice esa idea. A pocos metros del arco encontramos el aviso que indicaba la vía hacia El Molino, y ya de una vez, sin más preámbulos comenzaron las curvas en zigzag escalando la montaña. Justo antes de la primera curva, sentada en una parada de transporte público estaba una muchacha esperando la buseta, resultó ser una conocida de Leo a quien le ofrecimos llevarla ya que íbamos en la misma dirección. Fue bueno porque además de que ella iba a llegar más rápido a su destino, nos iba dando datos de la zona. Para mi sorpresa la carretera estaba asfaltada y en buen estado, pensé, sin preguntar, que la parte de tierra estaría más adelante. Cada metro que avanzábamos era para ganar más y más altura, al kilómetro cinco vemos una impresionante vista del valle del río Chama y a la población de Chiguará en la montaña de enfrente (foto 2). Chiguará estaba al frente, pero hacia abajo ¡el abismo!, ¡eso sí que es un precipicio! (foto 3). Curvas y más curvas, había visto en algún mapa que por allí hay una entrada que va hacia un monasterio trapense, la pasé sin verla, queda pendiente. Seguimos subiendo hasta que llegamos a un sitio llamado Tusta (foto 4) (N 08º 24,778' W 71º 31,088'), hay allí una parada de busetas y una bodeguita. Me pareció más un sector que un centro poblado por eso no lo inventarié, pero ahora que estoy escribiendo esto, tengo mis dudas ¿será un caserío?. En Tusta mi altímetro marcó 2055 msnm, ya no se ve el valle del Chama, estábamos del otro lado de la montaña, la carretera se hizo más suave y el paisaje más agradable con pinos y un cielo azulísimo y despejado. Un par de kilómetros más adelante apareció un aviso indicando la entrada hacia el sector Los Joques y Lomas del Medio. Nuestra compañera de viaje, cuya familia es de por esos lados, nos dice, por aquí hay una capillita hecha de piedra por un señor llamado Antonio Guillén, ¡apenas lo terminó de decir y la capilla que aparece! (foto 5). La verdad es que me sorprendió, está muy bien lograda, me bajé a tomarle fotos y veo que en la casa de al lado hay unas personas, me acerco a ellas y les digo ¡Buenos días!, estamos conociendo la zona, me dijeron que la capilla fue hecha por un señor llamado Antonio Guillén, ¿eso es así?, un señor me responde: ¡claro que sí, yo soy Antonio Guillén!. Le explico en el plan que andábamos y le dije que sería muy bueno dar a conocer su capilla por internet mediante www.pueblosdevenezuela.com. El Sr. Guillén se ofreció a mostrárnosla, no sin antes llevarnos a ver en el interior de su casa una página de periódico enmarcada en un cuadro de madera, se trataba de la portada de la Guía Turística del periódico Universal de Caracas en su edición del 2 de julio de 2006, en ella estaba una foto casi a página completa de su capilla. Le dije que ahora estará permanentemente en internet en nuestra página. Me contó nuestro anfitrión que construyó la capilla en agradecimiento a un favor que le concedió el Dr. José Gregorio Hernández, del cual hay un busto en grande y dos estatuillas pequeñas. Le acompañan tres figuras de la Virgen María, la más grande es la de la Virgen del Carmen. Sobre una pequeña cerca, a un lado, hay un par de esculturas talladas en piedra por Don Antonio (en la foto 5 se ven ambas), una es como un tiburón y la otra como un pato con cabeza humana, ¡arte surrealista!. La capilla tiene las siguientes coordenadas N 08º 21,174' W 71º 34,644' a 2.380 metros sobre el nivel del mar. Dejamos el lugar y seguimos nuestro camino, el cual resultó ser muy agradable, buena carretera, pinitos y un cielo bastante despejado, todo más o menos como se muestra en la foto 6. Al kilómetro 43 del recorrido llegamos a la casa de la mamá de nuestra compañera de viaje, quien insistió en que nos bajáramos a conocer a su familia y a tomarnos un café. Una invitación hecha con tanto cariño no podía dejarse de aceptar. La mamá nos agradece mucho que hayamos traído a su hija desde Estanques, y la verdad es que hubiera que tenido que esperar bastante, nunca vimos a la buseta que debía venir bajando. Con el cafecito en la mano nos dirigimos a la parte de atrás de la casa y quedé petrificado al ver semejante panorámica (foto 7), era casi como decir que era ¡el patio de su casa!. Esta vista da hacia las montañas del noreste, ¡tremendo espectáculo! Con el mismo cariño la mamá nos invita a quedarnos a almorzar, eran como las 11:15 am, esta vez, a pesar del cariño, tuvimos que decirle que aunque sería un gran placer para nosotros, debíamos continuar nuestro viaje ya que nos faltaba muchísimo y no queríamos llegar de noche a San José. La carretera volvió a sus curvas y grandes precipicios (foto 8), yo iba tomando fotos al camino, escribiendo notas y estudiando mapas. En este tipo de viajes voy hablando todo el tiempo con mis compañeros sobre cualquier tema, de pronto me doy cuenta que llevo rato sin hablar... ¡puff mareado! Epa Leo, ¿falta mucho para El Molino? alcancé a decir luego de una profunda respiración, no, ¡unos cuantos kilómetros y ya! sigo calladito, pero curvas y curvas, por orgullo no quería admitir que estaba mareado, pero nada, tuve que decirle a mi compañero: Mirá Leo, vamos a dar una paradita por allí porque ando mal. Leo se orilló, y sacó de la cavita dos vasos de esos bien grandes, los puso full de hielo y una espumeante "couc" (Coca Cola) (foto 9). La caminadita y el refresco me devolvieron la vida. Andar mareado en carretera es bien feo, por eso siempre les digo a los que me acompañan que me digan sin pena si andan mal, o si tienen ganas de ir al baño. Los paseos no deben ser torturas. Luego de unos 10 minutos de descanso reiniciamos la ruta y a apenas 3 kilómetros estaba El Molino, ¡al fin! (foto 10), nuestro primer pueblo. Esperaba que fuera una población menos organizada, pero me sorprendió gratamente. Pequeño, pero con una placita Bolívar muy pulcra y muchas casas con techos de tejas, todo limpio, bien arreglado (foto 11). Casi parece un pueblo de un parque temático. Compramos unas chucherías en una bodeguita, más para hablar con alguien que para comprar. El bodeguero nos dio algunos datos, y otro lugareño que allí estaba se unió a la pequeña conversación. En estos pueblos todos son muy amables. II. El Molino - Canaguá A penas saliendo nos topamos con el río Canaguá
(foto 20), no se veía muy caudaloso, pero es que para esa época había una
intensa sequía en todo el país. Más adelante hace su aparición el puente
Gerardo Durán Mora (foto 21), construido, según el letrero allí colocado, en
1955. A un lado de este puente hay otro muy particular, sólo para peatones
(foto 22), hecho de madera y con un techo de zinc. Vi otro parecido en la
ruta Piñango - San Cristóbal de Torondoy, pero éste es mucho más rústico.
¡Es un buen lugar para una foto para el recuerdo! La carretera sigue bien, aunque de vez en cuando hay lugares dañados, en época de lluvia podría ser difícil pasar por estos sitios (foto 24), aunque precisamente son estas irregularidades viales lo que hacen más exótico el viaje, especialmente si hay algún riachuelo y vegetación exuberante. A seis kilómetros de Canaguá nos encontramos con la entrada hacia el pueblo de Chacantá (foto 25), en esa especie de parada hay unos letreros que señalan la vía hacia los pueblos cercanos, con su fecha de fundación y otros dos que revelan lo artístico del lugar. Uno dice Bienvenidos!, Chacantá, pueblo de artesanos. El otro dice Taitas Museo. Tenía unas ganas terribles de decirle a Leo ¡vamos a echarle un vistazo a Chacantá! pero como que me vio las intenciones y antes de que dijera algo se adelantó y me dijo ¡Chacantá no está incluida para el viaje de hoy, no nos da tiempo! tenía razón, tuve que dejarlo para una segunda visita. La carretera sigue, las montañas muestran ahora unas formaciones geológicas muy interesantes (foto 26) con muchos estratos. Pasamos por un sector llamado La Periquera y luego nos encontramos con el valle del río Canaguá (foto 27) que nos acompañaría por un rato hasta que por fin avistamos al pueblo de Mucuchachí (foto 28). Siempre es emocionante esa primera vista, es como el aviso de una nueva etapa superada. Lo primero que vemos es el puente colgante (foto 29) que lleva el nombre del arquitecto Claudio Corredor Müller (1945 - 1992), personaje muy querido en el sur de Mérida, y que entre sus diseños más conocidos está el Complejo Cultural Deportivo de Tovar. Hay una placa en el puente con la siguiente inscripción Puente Claudio Corredor, construido por la administración del Gobernador Jesús Rondón Nucete durante el año 1992 en el V Centenario del Descubrimiento de América, por la empresa Premetal C.A. 14 de noviembre de 1992. Me contó un señor de por allí que ellos tuvieron que destruir el puente anterior ya que el proyecto de un puente nuevo no terminaba de arrancar y para que el gobierno se viera obligado construir el nuevo tomaron esa medida tan drástica. Si mal no recuerdo me dijeron que el puente viejo era de madera y sonaba mucho cuando lo atravesaba un vehículo. A Mucuchachí llegamos a eso de las 3 de la tarde, tomamos las fotos que fueron menester (la foto 30 es una de ellas) y nos dispusimos a almorzar, nuestros estómagos ya desde hacía rato también nos reclamaban atención. De manera que compramos unos buenos panes andinos y con nuestras jarras full de hielo y refresco repusimos energías (foto 31). Desde Mucuchachí sale una carretera que promete ser muy interesante y que va a dar al pueblo de Santa Bárbara en el estado Barinas, en la Carretera Nacional que va de la Ciudad de Barinas a San Cristóbal. ¡Recorrido pendiente!
IV. Mucuchachí - Mucutuy La carretera sigue muy buena, sin problemas, con montañas que provocan ir hasta la cima (foto 34) siguiendo el valle del río Mucutuy (foto 35). Nos acercamos al río y llegamos a un lugar donde vimos una interesante confluencia de un riachuelo de aguas marrones por la tierra con el río Mucutuy (foto 36), me recordó la confluencia del Caroní con el Orinoco, dije "me recordó", ¡no que fueran iguales! A los 12 Km de Mucuchachí y muy cerca del lugar de la foto 36 aparece un pequeño puente colgante y un aviso vial indicando la entrada a Mucucharaní (foto 37), ¡qué nombre tan exótico!, realmente es un nombre que me atrae, no tengo ninguna información sobre este lugar, estará como punto obligado para mi próximo recorrido por estos lares. Luego viene la aldea de El Achote y rodando un poquito más llegamos a Mucutuy (foto 38). El pueblo es relativamente grande, capital de la parroquia del mismo nombre. Se ve organizado, muy tradicional donde el caballo es todavía frecuente como medio de transporte.
V. Mucutuy - San José del Sur - Las González Seguimos subiendo y subiendo, el ambiente se fue tornando en páramo, la niebla comenzó a cubrir las montañas (foto 40), pasamos la cota de los 2800 metros sobre el nivel del mar y los frailejones hicieron su aparición, frailejones de diversos tipos y tamaños. A unos quince kilómetros de Mucutuy y casi en el punto más alto de la carretera hacia San José, hay un pequeño parque ubicado, según el aviso del Ministerio del Ambiente, en el Páramo de Piedra Pirela a 3122 msnm (N 08º 19,392' W 71º 18,455') (foto 41). En el parque hay figuras de piedra de animales como un leoncito y un águila. También hay una capillita bajo la cual se dice que hay una piedra que señalaba el sitio donde ocurrió una batalla en la época de la independencia y que uno de los líderes era un personaje de apellido Pirela, de allí el nombre del páramo. La capilla y los elementos del parque es obra de Augusto Marquina, finalizada en 1977. En la foto 42 está Leo quien me llevó hasta un lugar, quizás el más alto del recorrido unos cuantos metros después del parquecito para que pueda ver las diferentes variedades de frailejones. Después de esta parada, comenzamos a bajar y bajar, dándole con cierta velocidad ya que nos estaba cayendo la noche y necesitábamos luz para fotografiar a San José. Las fotos de la carretera las tomé sin detenernos, sacando la cabeza por la ventana. Me gustó la vista de la carretera con precipicios a ambos lados, es decir, pasa por el filo de la montaña. No me acuerdo haber visto algo semejante hasta ahora (foto 43 y foto 44). No muy lejos de Piedra Pirela por fin vemos a San José (foto 45) donde llegamos a las 6:00 de la tarde. ¡Poca luz!, me bajé en la entrada del pueblo, Leo siguió en la camioneta hasta la plaza Bolívar. Yo estaba como desesperado tomando fotos a diestra y siniestra, bajando por la callecita que va hacia la plaza, muchas casas de bahareque pintadas de blanco con sus techos de tejas (foto 46), una extraordinaria iglesia y una muy acogedora Plaza Bolívar. Hasta ese momento tanto Leo como yo pensábamos que el pueblo se llamaba San José de Acequias, pero un señor que estaba por allí nos dice ahora se llama San José del Sur. En un aviso de bienvenida (para los que vienen de Las González) que representa a una casa típica (foto 47) dice que el pueblo se encuentra a 2336 msnm y que tiene una temperatura entre 15 y 18 grados centígrados. Cuando salimos de San José ya prácticamente no había luz solar para más fotos, nos cayó la noche, no vimos más la carretera, pero sí las luces de Las González, Ejido y demás caseríos a lo largo de la autopista. Veníamos siguiendo la carretera, un verdadero zigzag con fuertes bajadas, en la pantallita del GPS. A las 7:30 pm llegamos a nuestro punto final, el puente sobre el río Chama en las González (foto 48). Germán Montero Alcalá
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Equipo de viajeros Para esta ruta conté con la extraordinaria ayuda de mi amigo Leonardo González quien además de preparar la ruta y llevarme en su camioneta, me hospedó en su casa en las afueras de la ciudad de Mérida. También estoy muy agradecido con la esposa de Leo, Rosalía por sus atenciones durante mi estadía en Mérida.
Por último quisiera dedicar esta reseña a la Sra.
Mercedes, la mamá de Leo a quien estimé mucho. |
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