Recorrido Río Amarillo - Socopo
13 de Junio 2009
Notas preliminares
En el mes de mayo2009 recibí una muy amable invitación de mi nueva amiga
Lesbia Olivera, natural de Río Amarillo, pequeña población de la
Parroquia Goajiro del Municipio Buchivacoa. ¡Realmente la invitación fue
de toda la familia! El plan era hacer un recorrido desde Río Amarillo, a
unos 13 kilómetros al sur-este de Goajiro, la capital de la parroquia,
hasta el sector llamado Socopo. ¿Cómo no aceptar una invitación a un
sitio tan exótico, difícil de llegar y hecha con tanto cariño?, esta es
la reseña del recorrido por esa parte de la región sur occidental del gran
estado Falcón.
Llegando a Río Amarillo
La población más importante de la zona es Bariro, desde allí salimos
Lesbia y yo rumbo a Río Amarillo, mi amiga, aunque nació allí, vive
desde hace varios años en Maracaibo y me había dicho que uno de los
mayores atractivos de Socopo eran unas cascadas que por allí habían.
Apenas saliendo de Bariro, vemos un aviso vial (foto 1) que decía
Goajiro - Cascadas, Lesbia nunca había visto ese aviso, era nuevo, y
me dice "¿Cascadas?, ¿cascadas por Goajiro?, ¡en Goajiro no hay
cascadas!", nos imaginamos que se referían a las cascadas de Socopo, pero lo más extraño es que no se mencionan más nunca, nadie,
nadie que no sea de por allí o que ya haya ido alguna vez puede llegar
con esa sola indicación! La carretera tiene partes asfaltadas, y aunque
no está muy buena, es transitable sin mayores problemas. Hasta Goajiro
son unos 19 kilómetros y de Goajiro a Río Amarillo son 13 kilómetros. El
paisaje por todo el recorrido revela una zona netamente agrícola y
pecuaria, y casi todo el tiempo, después de Goajiro, se tiene una
hermosa vista del Cerro Socopo, que con sus 1643 metros sobre el nivel
del mar, mostraba el objetivo de nuestra ruta.
Llegamos a Río Amarillo, a eso de las 9:30 am, allí nos esperaba la
familia de Lesbia, su papá, nuestro anfitrión y guía, el Sr. Francisco
"Chico" Olivera, su mamá, la Sra. Amalia y su hermana Amelia. Nos
recibieron con un suculento desayuno, que más que desayuno fue un
brunch, consistiendo en una gruesa arepa de maíz, caraotas y carne
esmechada, suficiente para llenar "el tanque" para las próximas horas.
Saliendo de Río Amarillo
Después de cargar el bastimento en la camioneta Toyota 4x4 propiedad de
Chico (foto 2), comenzamos, Lesbia, Amelia, Chico y yo nuestro recorrido
a las 10 am, con un buen clima y sol radiante!. A pesar de no ir
conduciendo, lo cual es una gran ventaja, ya que me permite ver mejor el
camino y tomar notas, no fui muy riguroso en lo de las notas, pido
disculpas, pero con la ayuda de mapas trataré de dar kilometrajes
aproximados. Nos dirigimos a un sitio llamado San Juan (N 10º 32,247'
W 70º 40,296'), desde donde comienza la carretera hacia Socopo. San
Juan está a unos 5 kilómetros de Río Amarillo y a 8 de Goajiro. La
carretera es totalmente de tierra, de penetración rural (foto 3), hay
que ir en vehículos rústicos. El primer hito apareció al Km 2, el río
Jordán, el cual tiene su puentecito (foto 4). A partir de allí la
vegetación se va haciendo más espesa (foto 5), luego viene una zona pantanosa,
con pequeñas lagunas. La vegetación se despeja, por allí se ven las
torres de las líneas de transmisión eléctricas (foto 6) que vienen desde
el lejano Guri y que atraviesan el Lago de Maracaibo. Llegamos al Km 5,
al sector de La Vega (foto 7), donde hay un puñado de casas. El camino
sigue, árboles, matorrales, paja y la soledad son las características de
esta parte del recorrido, que súbitamente se ameniza con la aparición
del río Socopo (foto 7 y 8), no muy grande y que debe ser atravesado
vadeando, lo cual
hicimos sin mayor dificultad y varias veces.
Socopito
Ya por el kilómetro 9 comenzaron a aparecer puertas (foto 10) utilizadas
para que el ganado no se esparza, fueron muchas puertas hasta la tercera
cascada, empecé a contarlas, perdí la cuenta, pero seguro fueron más de
12, y en cada una había que bajarse a abrirlas. Chico nos advirtió que
no nos saliéramos del camino porque por allí habían muchas garrapatas,
¡por supuesto que hice caso a la recomendación! La vegetación exuberante
cedió un poco, la vía estaba muy seca, a eso del kilómetro 12 del
recorrido hace su aparición el Cerro Socopo (foto 13) y un poco más
adelante llegamos a la aldea de Socopito. La construcción más
relevante que vi fue la escuelita (foto 14), que a pesar de su
sencillez, parecía estar en buen estado. Unos cuantos cientos de metros
más adelante nos encontramos con la Primera Cascada (foto 15),
según me dijeron, hay épocas del año en que tiene mucho más agua, sin
embargo provoca meterse en los pocitos o hacer un picnic por allí. Esto
de la "primera cascada", me hizo acordar (¡salvando las distancias!) de
las llamadas Seis Cataratas del Nilo, en el sentido que uno se refiere a
ellas como "la primera, segunda... catarata", ¡me sentí como
un explorador del siglo XIX buscando las fuentes del Nilo!
Socopo
Socopo realmente es un sector, no un caserío o pueblo. Llegamos a la
casa de Tulio, viejo conocido de los Olivera (Tulio de camisa amarilla
en la foto 16), allí dejamos la Toyota, descansamos un poco, conversamos
con Tulio e Isidro, quienes nos dieron muchos datos sobre la zona. En
primer lugar, Tulio me dijo que del otro lado de la montaña estaba El
Venado, ¡eso si que me sorprendió!, no me imaginaba estar tan cerca del
Zulia, y no sólo eso, sino que tantas veces que he pasado por El Venado
preguntándome qué había detrás de esas montañas. Luego me fijé que el
Cerro Socopo marca la frontera entre el estado Zulia y el estado Falcón,
y también el estado Lara si se toma en cuenta que éste último reclama
parte de esa zona. Más hacia arriba, están ubicadas unas antenas de
telecomunicaciones, sitio realmente estratégico, ya que el cerro es una
altura solitaria en la región logrando así una gran cobertura. Tanto es
así, que me informaron mis amigos socopenses que en las noches claras,
desde las antenas, es posible divisar el mechurrio del Complejo
Petroquímico de El Tablazo frente a Maracaibo (1). Es también una ruta
de "jeeperos" y amantes de rutas de vehículos 4x4. Otro dato es que hace
unos años estuvieron por allí unos biólogos buscando una nueva especie
de rana, se trata de la llamada Hyla amicorum (Mijares-Urrutia
1998), es un diminuto anfibio de unos 23 mm para los machos.
Luego de almorzar en la casa de Tulio, bajamos caminando (fotos 19 y
20), guiados por nuestro amigo, hasta la Tercera Cascada (foto
21), que es la más grande de las tres. La ubicación exacta es N 10º
28,082' W 70º 45,660' a 515 metros sobre el nivel del
mar. Es un sitio verdaderamente hermoso, fresco, la cascada no es muy
alta, unos 10 metros, pero tiene un buen caudal, provoca meterse bajo el
potente chorro... y mucha gente lo hace! Me cuentan que en días feriados
y fines de semana largos vienen personas de los pueblos vecinos y aun de
Dabajuro y
Capatárida a bañarse y a pasar el día en este extraordinario lugar.
Caminando en la misma dirección de las aguas, bajamos unos cuantos
metros por esa espesa vegetación (foto 22) y llegamos a la Segunda
Cascada (foto 23), mucho más pequeña. Yo no aguanté las ganas y metí
la cabeza para refrescarme en esas tibias aguas (foto 24). Regresando
hacia la casa de Tulio, por el caminito hacia arriba, Chico descubre un
fósil de una concha marina, a más de 500 metros sobre el nivel de mar y
a 70 kilómetros de la costa más cercana. Quizás hace miles o millones de
años el mar llegaba por allí y la tierra se levantó. Me hizo recordar la
famosa tortuga de Urumaco.
El Regreso
Como a eso de las tres de la tarde comenzamos el regreso, pero lo
haríamos por otra ruta para conocer más. Nos despedimos de Tulio y su
familia con la firme intensión de regresar para llegar hasta las
antenas! El camino es de bajada y bajada. La vegetación va disminuyendo
su intensidad, aun se ven muchas montañas (foto 26), el suelo se va
haciendo árido (foto 28), y de vez en cuando se ven unas extrañas
formaciones (foto 29) de tierra que me trajeron a la mente vivas
imágenes de La Hundición de Yay en el
estado Lara. Ya en tierra llana, la vegetación vuelve a reclamar
protagonismo (foto 30) y en un claro a unos 8 kilómetros de la Tercera
Cascada aparece el caserío de El Sindicato (foto 31), extraño
nombre para un caserío, ¿será que allí hacían sus reuniones algún
sindicato de agricultores?, aunque más pintoresco me parece el nombre de
otro caserío al este de Río Amarillo llamado "La Opinión", ¡qué deseos
tengo por saber el por qué de tan singular topónimo! El Sindicato consta
de unas cuantas casas (¡por eso es un caserío!), una escuelita y una
cancha de basket ball. Muy cerca de allí, siguiendo la vía de nuevo nos
encontramos con el río Jordán, con sus muy apacibles aguas (foto 32),
pero esta vez el puente es una robusta estructura de acero, una placa
puesta a un lado revela que es de reciente construcción, año 2008. Para
mejorar su robustez le falta un par de metros al final, ya que fue
rematado con tablas. De allí a la entrada de San Juan hay unos 8
kilómetros y luego otros 5 hasta Río Amarillo. La jornada terminó con
una fugaz lluvia que refrescó nuestros molidos cuerpos después de tan
interesante periplo!
Agradecimientos
A la familia Olivera: Amalia, Francisco (Chico), Amelia y Lesbia por su
gran amabilidad de hospedarme en su casa y mostrarme parte de su terruño
el cual comparto aquí con los lectores de www.pueblosdevenezuela.com
A Tulio Gutiérrez y su esposa Yusman Tua, por habernos permitido
descansar en su casa y guiarnos hasta las cascadas del Socopo, y
brindarnos el suculento caldo de res!
Tengo que agradecer muy especialmente a Lesbia por toda la ayuda
prestada tanto en la organización de este viaje como por las revisiones
a los textos. Y a Francisco (Chico) Olivera por su disposición en
llevarnos con su Toyota a todos estos sitios.
Notas
(1) En el Complejo Petroquímico Ana María Campos (El Tablazo) hay varios
mechurrios, debe tratarse del de la planta de Olefinas II, que es el más
grande.
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